Me voy a operar
La diferencia empieza antes de operarte. Llegás entrenado a la cirugía y medimos tu pierna sana, que después es la referencia de todo el proceso.
Contame tu caso →
Acompaño a deportistas con lesión de rodilla, desde antes de la cirugía o desde que empezó el dolor, hasta que vuelven a competir. Cada paso se decide midiendo, no con el calendario.
Un formulario breve para conocer tu caso. Después charlamos un rato: sin cargo y sin compromiso.
No es lo mismo llegar antes de operarte que con el alta en la mano. Cada momento pide un trabajo distinto, y el plan arranca desde donde estás vos.
La diferencia empieza antes de operarte. Llegás entrenado a la cirugía y medimos tu pierna sana, que después es la referencia de todo el proceso.
Contame tu caso →Te acompaño fase por fase: qué te toca cada semana, con cuánto peso y qué tiene que pasar para avanzar a la siguiente.
Contame tu caso →Terminaste la kinesiología y todavía no estás para jugar. Es el tramo que casi nadie cubre: medimos dónde estás y armamos el camino hasta la cancha.
Contame tu caso →Menisco, tendón rotuliano o un dolor sin cirugía. Si el reposo y los ejercicios sueltos no alcanzaron, buscamos qué carga tolera tu rodilla y la subimos con criterio.
Contame tu caso →Hay quien vuelve a jugar sintiéndose perfecto, con la pierna operada mucho más débil que la otra. Y hay quien tiene la rodilla impecable y no vuelve porque tiene miedo.
Por eso no alcanza con preguntarte cómo te sentís: lo medimos. Fuerza, saltos y cómo te movés, comparando con tu otra pierna. El día que volvés lo deciden esos números.
“No confundas poder hacer vida normal con estar preparado para volver al deporte.”
Cada etapa tiene un objetivo y un criterio para pasar a la siguiente. Siempre sabés dónde estás y qué falta.
Completás un formulario breve y charlamos, sin cargo, para conocer tu caso y ver si es para vos.
Medimos fuerza, saltos y movilidad, y definimos contra qué números se va a medir tu avance.
Cada semana tenés en la app qué te toca, con cuánto peso y el video de cada ejercicio. Registrás lo que hacés y yo lo veo.
Contactos fijos todas las semanas. En cada reevaluación ves tus números y pasás de fase cuando los criterios se cumplen.
Te acompaño en el campo con los gestos de tu deporte: frenar, cambiar de dirección, competir. Volvés cuando los criterios dicen que estás.
Tu plan de la semana, los videos de cada ejercicio y el registro de lo que levantás. Todo en el celular.
En cada evaluación, tus números en una sola hoja: dónde arrancaste, dónde estás y qué falta para la próxima fase.
Videos e infografías sobre lo que te pasó, lo que viene en cada etapa y por qué. Y lugar para tus dudas en cada contacto.
El plan, los criterios y el seguimiento son los mismos. Cambia cuánto nos vemos en persona.
Todo el proceso a distancia, de principio a fin. Te enseño a hacer y filmar las evaluaciones, entrenás con tu plan en la app y nos vemos en los contactos de cada semana.
Necesitás un gimnasio y un lugar para correr.
La evaluación o el trabajo de campo, en persona. El resto del proceso, online como cualquier entrenado.
Córdoba capital.
Entrenamos juntos en el gimnasio y en el campo. El espacio de campo se elige según tu deporte: no es lo mismo volver al fútbol que al básquet.
Nueva Córdoba · [días y horarios a confirmar]
Soy kinesiólogo y profesor de Educación Física. Esa doble formación me deja leer la lesión y programar la carga sin derivarte en el medio: el que te evalúa es el mismo que arma tu entrenamiento y te acompaña hasta la cancha.
Detrás de cada lesión hay una persona con objetivos y ganas de volver a hacer lo que disfruta.
Personas que acompañé, con su permiso. Cada proceso es distinto: lo que le pasó a uno no dice cuánto vas a tardar vos.
“[Frase del testimonio, en sus palabras]”
“[Frase del testimonio, en sus palabras]”
“[Frase del testimonio, en sus palabras]”
Si tu duda no está acá, la vemos en la charla.
Se puede hacer, y el sistema está armado para eso. Lo que decide un buen proceso no es estar en la misma sala: es que alguien te mida, programe tu carga y te corrija. Eso se hace a distancia.
No te doy una fecha de antemano: trabajamos por criterios, y pasás de fase cuando tus números lo dicen. Como referencia, a muchos deportistas operados del cruzado les lleva entre 9 y 12 meses estar listos para competir. Tu caso depende de varios factores: cómo estabas antes de lesionarte y de operarte, y cómo evolucionás en el proceso.
Sí. En la charla vemos si conviene complementar lo que estás haciendo o tomar el proceso desde donde estás. Si seguís con otro profesional, coordinamos con quien te trata para no pisarnos.
Depende de la etapa. Al principio alcanza con pocos materiales, que te indico. Más adelante vas a necesitar un gimnasio, y en la última etapa una cancha o un espacio abierto. En cada momento te digo qué conseguir.
También trabajo con eso, sea cual sea el cuadro: síndrome de dolor patelofemoral, tendón rotuliano, menisco u otros. Lo ideal es que primero te vea un médico. Con eso, te ayudo a entender qué te pasa, buscamos qué carga tolera tu rodilla y la subimos con criterio.
No, atiendo solo de forma particular. En la charla te cuento las formas de pago y las opciones según tu caso.
Es una videollamada corta, sin cargo y sin compromiso. Te cuento de qué se trata tu lesión y cómo abordaría tu caso, escucho tus objetivos y vemos si RFD te puede ayudar a cumplirlos. Si tu caso encaja en el sistema, lo abordamos; si no, te derivo a quien corresponda.
Me dedico a la rodilla. Si tu lesión es de otra zona, escribime igual y te oriento o te recomiendo a alguien.
Escribime por WhatsApp → [número]Un formulario breve para conocer tu caso. Después charlamos un rato: sin cargo y sin compromiso.